Nuclearización Educativa

NUCLEARIZACION EDUCATIVA, UNA HUELLA IMBORRABLE
Por: J. Abelardo Aristizábal Giraldo.

(Artículo elaborado para La Revista ADNEA EN MARCHA del año 2010).

Regreso gustoso a estas columnas, por gentil invitación de varios ex compañeros directores de núcleo y del actual director ejecutivo de COOADNEA. Es este un medio fundamental para la divulgación de las realizaciones de nuestra cooperativa COOADNEA y la asociación de Directores de Núcleo Educativo ADNEA.

El amor que se siente por un gremio después de 24 años de servicio a la inicialmente novedosa propuesta del MAPA o LOS NUCLEOS EDUCATIVOS, me lleva a atreverme a esbozar algunas nostalgias. Es así como los pensamientos me transportan 32 años atrás cuando en abril de 1978 comenzó la asignación de los entonces Núcleos Educativos rurales o tipo C, para lo cual Antioquia fue campo inicial de experimentación; recuerdo que fuimos creados mediante resolución departamental No. 0797 de abril 21 de 1978.

Como no recordar a esos dos paladines de esta propuesta, el Doctor Hernán Navarro y la Doctora Ilda Azcárate, el primero un motivador inigualable y la segunda con un don de gentes y carisma que contagiaba positivismo y bondad. Para el resto de 1978 y 1979, nos completamos cerca de 350 directores de núcleo en el departamento, incluyendo los núcleos tipo A y B, estos para las áreas urbanas.

Estábamos entonces, llenos de juventud y ganas a pesar de la reacción un tanto negativa de varios compañeros educadores por el carácter “policivo” de nuestro cargo, según ellos, y remarcaban la procedencia sindicalista de no pocos de nosotros, pues se venía de la lucha iniciada en 1972 y continuada en 1977 por un nuevo estatuto docente que felizmente se concretó en el decreto 2277 de 1979.
Fue así como a través de esos cuatro componentes docente-administrativos que se nos inculcaron en las diversas jornadas de formación, a saber:

• Docente administrativo
• Académico – curricular
• Bienestar
• Proyección comunitaria;

Íbamos desplegando nuestra labor, a veces con más entusiasmo, honestidad y entrega que prestancia académica o técnica pero, con el transcurrir del tiempo, se fueron revelando importantes líderes según el perfil de cada quien, destacándose el componente comunitario hasta lograr verdaderas transformación y novedosas propuestas en bien de la educación, especialmente de la oficial, para hacer de LA ESCUELA centro y motor del desarrollo comunitario.

Algunas Realizaciones: Seleccionando al desgaire, se me ocurre tomar la implementación del, entonces nuevo escalafón docente, decreto 2277 de 1979, para lo cual nuestro trabajo resultó vital en el fundamental cambio de la carrera docente, tan añorado aún en la época actual. Ni que hablar de otras propuestas como metodología de escuela nueva, renovación curricular, manejo estadístico (DANE, SABE 50 y el SIMAT, este último aun vigente), entre otros. Se puede asegurar que en cada uno de los componentes antes citados se dieron logros que marcaron huella y que aún siguen vigentes, menciono algunos de ellos: Festivales recreativos escolares (FRE), fondos de protección escolar, y ni que hablar del trabajo interinstitucional, articulando acciones con los diferentes sectores e instituciones oficiales y privadas de las diferentes comunidades.

Con base en lo anterior, no es gratuito que 15 años después de su inicio la misma ley general de la educación, 115 de 1993, nos contemplara en su artículo 154; al igual que las normas oficiales que iban surgiendo en el transcurso del tiempo, hasta la infortunada ley 715 de 2001 la cual nos golpeó duramente; aunque el trabajo de los compañeros directivos del sindicato, sustentado en la imagen positiva que se había logrado, han llevado a las autoridades educativas más sensatas a reconocer la bondad de los núcleos, los cuales continúan vigentes y liderando diversos programas e instancias del quehacer educativo.

A Dios gracias un buen número de compañeros han sobrevivido a la debacle de esta ley, y han mantenido en alto la imagen de nuestro gremio; sea el momento para animarlos a continuar en esa tónica positiva, y a aquellos quienes quizá se han parapetado en la jubilación por el régimen especial y prerrogativas del programa; pedirles con todo cariño y respeto que no sean inferiores a la imagen y prestigio que han ganado muchos compañeros en 32 años de ardua historia del programa.
Un último mensaje de gratitud y reconocimiento a los compañeros directivos de COOADNEA y de ADNEA, quienes se han convertido en pieza clave para la vigencia de este gran gremio, que no desmayen.

Hago a la vez un urgente llamado a todos los compañeros directores de núcleo activos y jubilados, para que seamos promotores de nuestra cooperativa, apoyando los diferentes programas y propuestas que van surgiendo y como estímulo a nuestros compañeros que le han puesto el pecho a tan noble propuesta.

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